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Esta entrevista apareció publicada
en el reciente libro de Maria Caplan, Do You Need a Guru: Understanding
the Student-Teacher Relationship in an Era of False Prophets
(book is available only in English). (¿Necesitas verdaderamente
un gurú? Entendiendo la relación maestro-estudiante
en una era de falsos profetas). |
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Una Entrevista con Llewellyn Vaughan-Lee
por Mariana Caplan
Llewellyn Vaughan-Lee: The Bond with the Beloved
(El vínculo con el Amado)
Llewellyn Vaughan-Lee es un sheikh sufí del linaje Naqshbandi y
sucesor de la maestra sufí Irina Tweedie. Fundador del Golden Sufi
Center en Inverness, California, Llewellyn es autor de más de una
docena de libros entre los que se incluyen The Bond with the Beloved,
The Circle of Love y The Face Before I was Born.
P: El tema que estoy tratando en
mi libro intenta profundizar la cuestión de la autoridad espiritual
y el discipulado.
LVL: Serás totalmente malentendida.
P: Quisiera ayudar a esclarecer este
tema desde una variedad de perspectivas, para poder aumentar la probabilidad
de brindar un mayor entendimiento en esta materia.
LVL:: ¡Estoy seguro que eso
es lo que quieres! ¿Te estás proponiendo escribir un libro
de seis volúmenes? Verás, en Occidente se ha hecho muy complicado
porque se entiende la autoridad espiritual desde niveles equivocados.
La dificultad para mí al hablar de esto, es que personalmente nunca
lo experimenté como un problema. Conocí a la Señora
Tweedie cuando tenía diecinueve años. Cuando tú encuentras
una autoridad espiritual verdadera, algo en ti se doblega. Siempre fui
un rebelde en la escuela y nunca acepté ninguna autoridad, y me
metí en un montón de problemas a causa de esto, por lo que
me extrañó un poco encontrarme sorpresivamente en la presencia
de alguien a quien obedecería incondicionalmente en todo lo que
me pidiese. Pero algo en mí sencillamente se doblegó y acepté
sin más ni más su autoridad.
P: Sin embargo, la gente tiene miedo
de consentir con tal relacionamiento por temor a que se abuse de ellos
de una forma u otra.
LVL: Un maestro verdadero es totalmente
libre y quiere darte libertad, y por eso no tiene interés en imponer
su voluntad sobre la tuya. Él o ella ni siquiera tienen voluntad
propia alguna porque su voluntad es la Voluntad de Dios.
Lo que no se entiende es que un maestro real nunca va a amenazar el libre
albedrío de un ser humano porque él o ella saben que es
un regalo de Dios. Un maestro verdadero nunca va a forzar a nadie a hacer
algo contra su voluntad porque ellos respetan la libertad del ser humano.
Antes de que un maestro ponga a prueba a un ser humano, el estudiante
debe dar permiso de ser examinado. Él o ella tiene que decir “sí”.
Esto es así, porque hay ciertas cosas que no se pueden hacer a
un ser humano espiritualmente, sin que el estudiante haya dicho, “sí,
haz conmigo lo que debas hacer”.
P: ¿Por qué no puede
hacerse sin permiso?
LVL: El ser humano va a ser dado vuelta
completamente de adentro hacia afuera, como la ropa, va a ser chamuscado
hasta las ascuas, y un maestro no puede hacer esto a alguien sin que ese
alguien haya dicho “sí”. Ellos no tienen derecho de
hacerlo. Porque todo el mundo es libre. El discípulo, en cada estadio
del camino tiene una elección: ¿quieres continuar o no quieres
continuar? El maestro esta allí para abrir tu corazón, para
destruirte y entregarte de alimento a los leones del amor. Pero no todos
quieren eso. Muchos prefieren argumentar sobre dinámicas de autoridad.
Es tan irrelevante y trivial…
Hay algunas almas que vienen a este mundo ya entregadas a Dios. En ellas,
el deseo de estar con Dios es superior a cualquier deseo humano. Pero
esas personas son raras. La mayoría de la gente dice que quiere
pero no quieren. Esta es la lucha en el camino espiritual. ¿Quieren
o no entregarse a Dios? ¿Desean el mundo? ¿Buscan un romance?
¿Quieren todas las ilusiones que se les aparecen? El maestro debe
respetar el libre albedrío en relación a todos estos temas.
P: El libre albedrío del que
hablas me parece muy diferente de la libertad del maestro. ¿Es
realmente libre o es tan sólo una función mecánica?
LVL: Tu tienes la opción de
decir sí a Dios o de decir sí a tu ego. Y es una elección
muy específica. He visto gente elegir sin saber necesariamente
qué habían elegido, pero yo sí lo vi. Rápidamente
se van deslizando fuera del sendero espiritual, y súbitamente están
de nuevo en el mundo. Tal vez se les dé algo que desearon siempre,
como una nueva carrera, o un nuevo amante en sus vidas, y ellos no saben
que han dicho que no, pero lo han hecho. Ellos tenían que elegir.
P: ¿Aun si no supieran que
tenían que elegir?
LVL: Lo saben en algún lugar
de ellos mismos. Depende de cuán fuerte sea la añoranza
en un ser humano y de cuánto este sentimiento los empuje desde
dentro. Se dice que ni siquiera en la última iniciación,
el maestro sabe qué elección hará el discípulo.
Él podrá decir sí, o podrá decir no. Esto
debe ser así.
P: ¿Cuál es la función
del maestro?
LVL: La gente comete el error de pensar
que el poder espiritual es decirle a alguien lo que tiene que hacer. Pero
el poder espiritual es ser capaz de tomar un alma humana y devolverla
a Dios. Es tener la autoridad de trabajar con el alma de un ser humano,
trabajar en los lugares secretos del corazón que pertenecen únicamente
a Dios. Esa es la autoridad verdadera. Y requiere de una tremenda
humanidad.
En Occidente, la individualidad es muy importante y la proyectamos en
la relación con el maestro y hacemos un lío. Se nos mezcla
todo y nos confundimos, y luchamos con demonios imaginarios, pero el maestro
no quiere nada del discípulo, porque el maestro es libre. ¿Cómo
podría un maestro querer algo del discípulo? Si esto sucediera,
es que ellos no son maestros porque no son libres. Sin embargo, el discípulo
proyecta en el espacio vacío que es el maestro todos sus problemas
psicológicos. El estudiante encuentra algo que el maestro dijo
y con lo que está en desacuerdo; luego discuten, y el discípulo
se aleja diciendo: “el maestro dijo esto y aquello”. Tal vez
el maestro lo haya dicho o tal vez no. Realmente no importa. El discípulo
tiene la oportunidad de desplegar todos sus dramas, todos sus problemas
psicológicos, y algunas personas se quedan estancadas en la psicología
de todo. He visto cómo sucede. Y está bien, porque los seres
humanos son libres.
Aquellos que no se van, comienzan a observar que por debajo hay algo más,
y empiezan a encontrar lo que hay allí. Se acercan un poquito más
a sí mismos, a su naturaleza verdadera. Ellos suben unos pocos
escalones más en el sendero espiritual mientras el maestro observa.
P: ¿Cómo manejas las
proyecciones psicológicas sobre tu persona?
LVL: Descubrí que a la gente
le gusta jugar “juegos de poder” conmigo, pero también
aprendí que “se necesitan dos para bailar el tango”.
Si yo no participo, no hay juego, y la persona se queda sola persiguiendo
su propia sombra. Yo tengo otras cosas que hacer con mi tiempo. Mira,
la relación del maestro con el discípulo es tan sólo
de amor. El amor está presente desde el principio y el amor está
presente al final. Como maestro, tú ves el potencial de realización
del discípulo. Y no hay interés alguno en jugar jueguitos
de autoridad. Ocasionalmente, necesitas ser un poco duro para despertar
algo en el estudiante. Algunas veces este mejora enseguida, pero otras
veces no, esto depende de él o ella. Si no quieren continuar siendo
estudiantes, ellos siempre pueden irse. A veces vuelven después
de un par de meses o un par de años. A veces no vuelven más,
y eso está bien, también.
P: Cuéntame de tu maestra.
LVL: Yo pasé directamente de
un internado inglés de clase media-alta, a meditar a los pies de
una mujer intoxicada con Dios. Y me quedé allí. Era mi única
realidad. Mi mujer y yo vivimos en la misma casa con la señora
Tweedie, Mrs. Tweedie, por diez años, y ella siempre estaba actuando
bajo las “órdenes” de su maestro. En pocas palabras,
compartimos la casa con alguien que vivía “bajo órdenes”.
Y nunca hubo cuestionamientos. No podríamos haber vivido allí
si no hubiéramos saltado en el momento que se nos decía
que saltásemos. Estoy tratando de decir que la autoridad verdadera
no se cuestiona.
P: ¿Cómo debiera trabajar
un estudiante?
LVL: Es diferente para cada uno de
nosotros, y es un misterio también. En el momento en que uno trata
de cristalizarlo, es como con un sueño o con una mariposa. En el
momento que tratas de agarrarlo, se fue. ¡La vida espiritual está
viva! Un día es así y otro día es de otra manera.
Los sufíes dicen que tiene que ver, más que nada, con la
actitud interior. No hay rigidez. Esta es una de las razones por la que
se hace tan difícil para la gente en Occidente. Quieren que se
les diga lo que tienen que hacer. Quieren permanecer siendo niños,
y entonces proyectan al padre o a la madre en el maestro. Esto creará
a la larga un inevitable conflicto de autoridad y todo tipo de dinámicas
interesantes.
Pero la vida espiritual no es eso. Se trata de tomar el hilo
dorado del destino propio, y buscar los signos de Dios a nuestro alrededor.
Buscas los signos ocultos en ti mismo, en el mundo exterior, escuchando
tus sueños, tus intuiciones, en los libros que llegan a tus manos,
lo que dice y lo que no dice tu maestro. En el momento en que intentas
cristalizar el sendero espiritual en las reglas del mundo, lo has perdido.
Porque el único propósito del camino espiritual es alinearse
con algo que no es exactamente de este mundo, cuya vibración es
mucho más rápida que las vibraciones del mundo, y que no
se queda atrapado en esquemas cristalizados.
P: Dada la ambigüedad de todo,
¿cómo debe proceder el estudiante?
LVL: Uno atrae las experiencias que
necesita. Uno aprende lo que necesita aprender. Si precisas aprender a
ser engañado por un charlatán, un charlatán ha de
engañarte. Aprenderás algo y luego continuarás tu
camino. Y la próxima vez, si tu karma lo permite, encontrarás
un maestro verdadero. Es muy simple. Es la actitud lo que interesa. La
luz del Yo superior o Ser, te guiará hacia donde tengas que ir.
Si tu actitud es correcta, entonces verás lo que necesites ver.
Tendrás las experiencias que precises tener. Ese es el modo en
que sucede. Es la actitud del discípulo lo que importa.
P:¿Podemos lograrlo sin un
maestro?
LVL: No puedes hacerlo solo. Necesitas
cierta energía que los sufíes llamas la gracia del gurú
para alcanzar la Verdad. Se coloca en el corazón, es dada a los
órganos de conciencia superior. Eso es lo que hace el maestro.
El maestro se asegura de que lleves una vida que no interfiera con este
proceso interior de modo que puedas desarrollarte, ponerte en contacto
y despertar a tu conciencia superior. Eso es todo.
Aquellos que quieran encontrar el camino a Dios, encontrarán el
camino a Dios, porque Dios quiere que ellos encuentren el camino. Incluso
si esto no es aparente. Aunque no sea visible al principio. Él
les dará pistas. Les pondrá señales. Hablará
a sus corazones. Ese es el modo en que sucede y como ha sucedido siempre,
desde el principio de los tiempos. Y no puedes convencer a nadie de esto,
porque uno o tiene la experiencia directa y sabe que es verdad, o no.
Es como tratar de explicar el efecto de la borrachera a alguien que nunca
ha probado el vino. No puedes. Tal vez hasta escribas libros sobre el
tema, pero la experiencia de la borrachera es diferente. Cuando meditas
a los pies de un verdadero maestro espiritual, aunque no sea tú
maestro, algo dentro tuyo sabe. Y no puedes explicar cómo o por
qué. La mente podrá argumentar contra esto, y la personalidad
podrá defenderse de ello, pero es real, y uno sabe que
es verdadero.
P: Mientras que el sendero que describes
parece estar bastante libre del razonamiento lineal y de éticas
convencionales, la calidad de entrega que sugieres pareciera implicar
acciones muy específicas de acuerdo a “la voluntad de Dios”.
LVL: Si, es cierto que la ética
en este sendero espiritual es extremadamente alta. Ni siquiera se te permite,
por ejemplo, tener una silla si no la usas—se lo considera robo.
Si te quedas con un libro de la biblioteca por más tiempo del indicado,
se lo ve como robar. Tal vez algún otro lo necesite más
que uno. No se te permite comer más de lo necesario porque aun
los gusanos podrían aprovecharlo. Pero estas éticas no son
impuestas. Nadie te dice que debes comportarte de una manera u otra. No
hay nada escrito. Sin embargo, se transforma en una forma de vida, cada
vez te vas enredando menos en la densidad de este mundo, y te liberas.
Después uno tiene más tiempo de estar con su Amado, Dios.
Las cosas del mundo ya no te agarran tan fuertemente, y de algún
modo, te causan menos placer. Tú sabes, cuando has meditado realmente,
te sientes tan pleno…Es por eso que todos los juegos de poder me
parecen raros. ¿Por qué alguien querría meterse en
extrañas dinámicas de poder cuando podría meditar
y estar con su Amado? ¿Por qué?
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